Bienvenidos al corazón de la construcción. Antes de que podamos pensar en los acabados o el diseño de interiores, como arquitectos necesitamos asegurar que el “esqueleto” de nuestro edificio sea perfecto. El framing (o entramado) es exactamente donde la magia estructural comienza a tomar forma física.
La Matemática Detrás de un Buen Entramado
Sin un framing preciso, nada en la obra encajará. Los muros estarán chuecos, los techos cederán y las ventanas no cerrarán. En el terreno, nos enfocamos en tres pilares fundamentales para el éxito estructural:
- Precisión milimétrica: Cada poste, viga y montante debe estar rigurosamente nivelado y a plomo.
- Distribución de cargas maestras: El framing tiene el trabajo de transferir el peso del techo y los pisos directamente hacia los cimientos.
- Calidad de los materiales: Usar madera o metal sin defectos de fábrica previene asentamientos y deformaciones futuras.
Framing de Madera vs. Framing Metálico
- Madera (Wood Framing): Es el método tradicional, muy fácil de trabajar en el sitio y un excelente aislante natural. Es nuestra opción predilecta para proyectos residenciales.
- Acero Ligero (Metal Framing): Es un material que no se deforma, es incombustible y resistente a plagas como las termitas. Muy popular y eficiente en desarrollos de tipo comercial.
Ya sea que usemos acero o madera, la integridad estructural y la seguridad siempre serán nuestra máxima prioridad en el sitio de construcción.



